El uso de las suturas se remonta a la antigüedad y en la actualidad son variados. Su aplicación va des del cierre de una herida, o la fijación de una sonda, hasta la extirpación o la sutura de un órgano interno. Existe una normativa relativa a las suturas para que éstas cumplan su función basándose en los estándares establecidos para sean seguras para el paciente a la vez que sus características las hacen adecuadas según la recomendación de su uso.
Debemos saber reconocerlas y elegir la adecuada en cada momento según el procedimiento a realizar, el tamaño, la raza y el peso de nuestro paciente.
Tener a punto las suturas, los dispositivos de sellado o de cierre vascular permiten al equipo quirúrgico trabajar más cómodamente, anticiparse a posibles imprevistos y siempre que sea posible, reducir el tiempo quirúrgico.
